“La Biblia no es sólo un libro, es una creación viviente, con un poder que vence a todo lo que se le opone.”
Napoleón Bonaparte
Recientemente leí una columna en Milenio, escrita por Claudia Hidalgo, sobre una iniciativa de ley que promoverá el Estado de México para que los animales de carga y de trabajo agrícola y civil, incluyendo caballos, burros y mulas, tengan un día de descanso a la semana y derecho a jubilarse.
Y aunque parezca controversial esta ley, sobre todo para los críticos de las redes sociales oportunistas, dicha ley está estipulada en la Biblia en los 5 primeros libros del antiguo testamento, así se encuentra:
“Seis días tendrás para finalizar tu obra, y el séptimo día descansarás, y descansarán también contigo tus siervos y tus animales.”
En esa época los animales más utilizados por el hombre para trabajar eran camellos, bueyes, caballos, burros y mulas, que también ya se conocían. Así que el contexto de la iniciativa de ley del Estado de México ya estaba inscrito en las sagradas escrituras que recibió Moisés en el Monte Sinaí hace más de 3 milenios.
Todas las leyes que han regido a la humanidad, incluyendo las leyes napoleónicas y a todos los códigos y constituciones existentes, ya estaban descritas en los 5 libros iniciales de la Biblia, sólo al analizar los 10 mandamientos de manera completa se pueden incluir todos los conceptos legales existentes.
El antiguo testamento de la Biblia es tan extenso en cuanto a conocimientos legales que se requirieron 64 tomos del Talmud para interpretar los 5 libros iniciales de la misma, y aún así, se siguen interpretando las leyes bíblicas hasta el día de hoy
Por eso es tan loable la iniciativa de ley del Gobierno de la maestra Delfina Gómez: Los animales que trabajan para los humanos también tienen derecho de descansar un día a la semana, y de terminar su trabajo al llegar a la tercera edad.