Investigación exhaustiva en territorio nacional
Tras una rigurosa serie de indagatorias enfocadas en la seguridad alimentaria, la Secretaría de Salud, operando por medio de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), finalizó con éxito la inspección de una planta procesadora ubicada en territorio neoleonés, confirmando la ausencia total de la bacteria en los insumos evaluados.
Esta intervención gubernamental se originó como respuesta directa a una alerta internacional emitida por la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA), la cual advirtió sobre un incremento inusual de casos de salmonelosis en aquel país presuntamente vinculados con la ingesta de vegetales frescos distribuidos por la empresa Coast Citrus Distributors.
Despliegue operativo y toma de muestras
Durante los días 5 al 7 de agosto de 2026, inspectores especializados de la agencia sanitaria se trasladaron de manera presencial tanto al terreno de cultivo como a las instalaciones de empaque involucradas, ejecutando un protocolo estricto para mitigar cualquier amenaza a la salud pública que pudiera comprometer tanto el mercado interno como las exportaciones.
Como parte de las diligencias científicas, el personal técnico recolectó un total de diez muestras representativas que abarcaban desde la materia prima hasta el producto final listo para su comercialización, específicamente chiles jalapeños verdes. Dichos especímenes fueron trasladados bajo cadena de custodia al Laboratorio Estatal de Salud Pública de Nuevo León para someterlos a pruebas microbiológicas especializadas.
Resultados concluyentes y garantía de inocuidad
Los análisis microbiológicos llevados aきる a cabo por los especialistas descartaron de manera categórica la presencia del patógeno que había encendido las alarmas en el extranjero, brindando tranquilidad a los productores nacionales y a los consumidores de ambas naciones.
“Los resultados fueron negativos en la totalidad de las muestras analizadas”, detalló Salud en un comunicado.
Con este dictamen oficial, la dependencia federal refrenda su compromiso con la vigilancia permanente de la cadena agroalimentaria, asegurando que los productos cosechados en el país cumplan con los más altos estándares de sanidad y no representen un peligro para la población.

