Una escalada de tensiones políticas entre Kiev y Washington
La relación diplomática e institucional entre Ucrania y Estados Unidos atraviesa uno de sus momentos más delicados desde el inicio de la invasión rusa. El mandatario ucraniano, Volodímir Zelenski, ha lanzado duras acusaciones contra su homólogo estadounidense, Donald Trump, asegurando que la actual estrategia de la Casa Blanca busca asfixiar a su país para obligarle a aceptar una rendición incondicional.
En una entrevista concedida a la agencia Bloomberg, el líder ucraniano advirtió sobre la gravedad del momento político actual de cara a los próximos comicios. “Ahora nos esperan días peligrosos de cara a las elecciones”, afirmó Zelenski al referirse al impacto de los comicios de mitad de mandato previstos para el 3 de noviembre, un escenario que añade incertidumbre al tablero geopolítico internacional.
Intercambio de reproches por las sanciones y el suministro energético
El trasfondo de este enfrentamiento abierto incluye desacuerdos profundos sobre el control de infraestructuras críticas y la gestión del mercado energético global. Zelenski reveló los términos de una propuesta reciente destinada a frenar el impacto económico internacional generado por los combates en territorio ruso. “Mi última propuesta era: no atacamos el gasóleo ruso, vosotros nos dais misiles para los sistemas Patriot con el fin de proteger nuestras instalaciones. Pero ellos solo quieren que dejemos de atacar el gasóleo. Y si atacamos, nos cortarán algo”, explicó el dirigente ucraniano.
Asimismo, Kiev ha señalado directamente a Washington por aplicar medidas de castigo indirectas, tales como la ralentización deliberada de las conexiones a Internet mediante la red Starlink, esencial para las operaciones en el frente, y el freno en la entrega de sistemas defensivos avanzados. “Creo que se han tomado medidas para convencer a Ucrania de que capitule. No estoy diciendo que ese sea el objetivo que persiguen nuestros socios. No quiero pensar que nuestros socios estadounidenses crean que la guerra podría terminar antes a costa de Ucrania. Pero eso es lo que parece”, denunció Zelenski.
La defensa de Donald Trump y los ataques al liderazgo ucraniano
Por su parte, el presidente estadounidense ha utilizado sus canales de comunicación habituales para justificar el levantamiento parcial de restricciones a Moscú tras un entendimiento destinado a estabilizar los precios de los carburantes en los mercados occidentales. “Estoy negociando la paz en la guerra entre Rusia y Ucrania, y no quiero hacer nada que aleje, de forma imprudente, a Rusia de la mesa de negociaciones”, argumentó Trump a través de su plataforma digital, añadiendo que busca evitar una mayor cooperación militar entre Moscú y Teherán.
El líder norteamericano también reprochó con dureza la estrategia militar ucraniana centrada en las refinerías de petróleo. “A Zelenski no le importa y, francamente, con todo el dinero que, como es bien sabido, le está dando Europa, y que el deshonesto Joe Biden le dio en el pasado, no quiere poner fin a esta guerra, y probablemente nunca lo quiso”, sentenció Trump, criticando además los graves costes económicos que estas acciones generan para los sectores productivos estadounidenses.
Para cerrar su argumentación, el mandatario estadounidense culpó al liderazgo de Kiev de la actual situación de devastación nacional. “Podría haber conseguido un acuerdo mejor hace dos años que el que puede conseguir ahora. Su país está en ruinas, ha perdido gran parte de su territorio, sus océanos y mares han desaparecido, y su población masculina es escasa, está herida o muerta”, concluyó.
