Un arresto sorpresivo que sacude la política regional
El gobierno de Bolivia ejecutó la detención sin orden judicial de Roger Mariaca, fiscal general que lideraba las pesquisas contra el estratega ultraderechista Fernando Cerimedo. La medida se produjo tras una supuesta acusación emitida por la Administración de Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos.
Cerimedo, conocido por sus vínculos estrechos con la administración de Donald Trump y el mandatario argentino Javier Milei, se encuentra actualmente recluido en el penal boliviano de Chonchocoro. El estratega enfrenta cargos graves que incluyen intento de asesinato, enriquecimiento ilícito y presunto tráfico de influencias.
Intervención de Washington y reacciones locales
La aprehensión del fiscal general y de otros cuatro funcionarios del Ministerio Público contó con el respaldo explícito del Departamento de Estado estadounidense, encabezado por Marco Rubio. Washington justificó la decisión de retirar el visado a Mariaca acusándolo de “solicitar y aceptar sobornos para facilitar el narcotráfico y ayudar a personas involucradas en delitos violentos a evadir la justicia”.
Por su parte, el vicepresidente boliviano Edmand Lara cuestionó severamente el operativo al señalar que “Ningún agente policial extranjero puede ejercer las funciones de aprehensióin en territorio boliviano”. En tanto, Thomas Becker, director jurídico de la Red Universitaria por los Derechos Humanos, advirtió que la caída del fiscal coincide sospechosamente con el avance de las causas contra el asesor.
Acusaciones y conexiones internacionales
El caso cobró mayor tensión tras las publicaciones de la expareja de Cerimedo, Nadia Beller, quien cuestionó a través de sus plataformas digitales la imparcialidad del proceso judicial. La abogada se preguntó públicamente: “¿Están persiguiendo al que investiga o están protegiendo a parte de la red?”, aludiendo a los nexos del estratega con figuras del movimiento MAGA en Norteamérica.
El ministro de Gobierno boliviano, Marco Oviedo, no descartó una eventual extradición de Mariaca si Washington formaliza la solicitud. Mientras tanto, desde Washington, Marco Rubio reiteró su apoyo al presidente Rodrigo Paz mediante un mensaje en redes sociales, destacando las acciones conjuntas para combatir la corrupción sistemática en la región.
Finalmente, la defensa legal de Cerimedo mantiene altas expectativas de lograr su liberación en el corto plazo. Su abogado, Yamil Castro Bianchi, aseguró recientemente en una emisora argentina que su cliente guarda información sensible sobre diversos actores políticos y empresariales, afirmando que “Más de uno va a tener que comprarse un par de pañales para cuando Cerimedo vuelva a Argentina y hable”.
