La reciente clausura del icónico estudio BioWare por parte de Electronic Arts ha generado una profunda incertidumbre sobre el destino de sus franquicias más emblemáticas. Entre las propiedades intelectuales más afectadas se encuentra Mass Effect, cuyo rumbo actual mantiene en vilo a millones de seguidores en todo el mundo, una situación similar a la que atraviesa la saga Dragon Age.
Una movilización global para evitar el olvido
Ante la posibilidad de que estas obras queden en el abandono definitivo, la comunidad de jugadores se ha organizado rápidamente. En la plataforma Change.org se impulsó una iniciativa ciudadana que, en pocos días, ya tiene más de 200.000 firmas. El objetivo principal de esta exigencia colectiva es persuadir a Electronic Arts para que continúe financiando el desarrollo de la propiedad intelectual o, en su defecto, que decida ceder los derechos a otra compañía dispuesta a mantener viva la narrativa.
Los organizadores de la protesta recuerdan el impacto cultural de la franquicia espacial, destacando que los usuarios han invertido incontables horas explorando sistemas solares y construyendo vínculos con personajes complejos. La interrupción de nuevos proyectos dentro de este universo representa un duro golpe para la industria de los videojuegos enfocados en historias profundas y decisiones determinantes.
El respaldo de voces icónicas y de la industria
La campaña ha ganado un impulso considerable gracias al apoyo público de figuras fundamentales en la historia de los títulos. Mark Meer y Jennifer Hale, actores encargados de dar vida al Comandante Shepard en sus versiones masculina y femenina durante la trilogía original, utilizaron sus perfiles en internet para difundir la petición y potenciar su visibilidad.
Asimismo, otros estudios del sector se han sumado a la causa. Los creadores de The Expanse: Osiris Reborn compartieron la iniciativa recordando que, en el pasado, producciones audiovisuales enteras lograron revertir su cancelación gracias a la presión coordinada de las comunidades de seguidores.
Un panorama incierto y corporativo
Hasta el momento, la directiva de Electronic Arts ha guardado silencio sobre el futuro comercial y creativo de Mass Effect y Dragon Age. Un antiguo productor del estudio, con amplia trayectoria en ambas marcas, advirtió sobre el delicado escenario que enfrentan los juegos tras la desaparición de sus creadores originales.
“BioWare era 100 % propiedad de EA, lo que significa que EA es dueña de todas las propiedades intelectuales. Son dueñas de Mass Effect, de Dragon Age […]. Ahora ya no queda nadie trabajando en ninguno de estos juegos dentro de la organización, y es muy probable que nunca más lo haya. Esto podría aumentar las probabilidades de que decidan vender dichas propiedades intelectuales; pero también podría hacer más probable que intenten olvidar que alguna vez existieron y las entierren bajo llave”,
Mark Darrah, exBioWare.
Como testimonio de lo que pudo haber sido, tras el cierre del estudio se filtró material audiovisual perteneciente a una fase temprana de preproducción de la próxima entrega, un contenido que reflejaba los esfuerzos iniciales antes de que el proyecto fuera interrumpido de manera abrupta.
