Una catástrofe sin precedentes en la cordillera
Las violentas inundaciones repentinas registradas en la región fronteriza entre Nepal y el Tíbet han dejado un saldo provisional de 538 fallecidos y 977 personas desaparecidas o incomunicadas. La tragedia, provocada por el desbordamiento masivo del río Bhote Koshi, ha arrasado por completo múltiples localidades situadas a ambos lados de la frontera alpina.
Las autoridades locales advierten de que el número trágico de víctimas podría incrementarse drásticamente en las próximas horas. Las labores de rescate se encuentran con enormes dificultades debido a los graves destrozos en la red viaria, la inestabilidad meteorológica y los constantes cortes en los sistemas de comunicación.
Alerta máxima ante el riesgo de una segunda riada
La situación continúa siendo crítica debido a la formación de un lago de barrera en la confluencia de los cauces Chhochen Khola y Purepu Tsangpo, donde los escombros bloquean el flujo natural del agua. Desde Pekín han advertido sobre un alto riesgo de desbordamiento en esta masa acuática artificial.
El Ministerio de Recursos Hídricos de China prevé que millones de metros cúbicos de agua sigan alimentando este peligroso embalse natural. Ante esta amenaza latente, las operaciones de emergencia en territorio tibetano se han visto suspendidas temporalmente de forma preventiva para salvaguardar la vida de los equipos de socorro.
Búsqueda internacional de extranjeros y españoles desaparecidos
Entre las personas cuyo paradero se desconoce figuran 517 ciudadanos extranjeros procedentes de una treintena de países, con especial incidencia de turistas procedentes de la India, Estados Unidos, Ucrania, Malasia y Australia. Por su parte, el Ministerio de Asuntos Exteriores de España ha ajustado a tres el recuento oficial de nacionales desaparecidos en el distrito nepalí de Rasuwa.
Las agencias de viajes y los guías de la zona continúan cruzando bases de datos para localizar a las expediciones turísticas que transitaban por las riberas afectadas de los ríos Bhote Koshi y Trishuli, abarcando demarcaciones como Nuwakot, Dhading y Gorkha.
Despliegue institucional y respuesta humanitaria
Cumpliendo órdenes directas del presidente Xi Jinping, el primer ministro chino, Li Qiang, se ha desplazado personalmente al epicentro del desastre para supervisar las tareas de auxilio y coordinar la asistencia a los damnificados. Desde el Gobierno chino han señalado que mantienen una comunicación fluida con las autoridades nepalíes para respaldar las labores de rescate y enviar ayuda de emergencia.
Gran parte de los afectados han sido arrastrados a lo largo de kilómetros por una violenta masa compuesta de lodo, rocas y restos de infraestructuras destruidas. Mientras tanto, en el condado tibetano de Gyirong, las autoridades chinas han confirmado tres muertes y 558 personas pendientes de localización.
