Las pesquisas contra el delincuente profesional comenzaron a principios de 2019, cuando el defraudador fue identificado por el sistema financiero mundial al demostrarse que utilizaba el nombre de importantes banqueros con alta reputación en los mercados para ofrecer acceso a sus clientes a millonarios fondos de inversión.
Su trata de Vladimir Sklarov que operaba a través de la firma Astor Trust Company, empresa que presuntamente se presentaba como heredera de los principios financieros vinculados con John Jacob Astor —considerado el primer multimillonario de Estados Unidos— pero sus fraudes al ser identificados lo llevaron a enfrentar a jueces por acusaciones de altos empresarios realizando juicios en Mónaco y Gran Bretaña contra este ucraniano.
A mediados del año pasado, el juez, Neil Richard Calver, del Tribunal Superior Británico en sus investigaciones realizadas en Reino Unido, destacó que eran varias las ocasiones en las que Sklarov cometía fraudes utilizando nombres de instituciones financieras reconocidas.
En ese litigio, por ejemplo, se documentó la acusación hecha en 2019 cuando Grupo Rothschild interpuso una demanda para que no infringirera las marca registradas Lehman Brothers y Rothschild en un futuro que ya había utilizado para sus desfalcos, y otra denuncia más en 2020 por Barclays Bank, para no utilizar su nombre en planes fraudulentos.
Pese a esas acusaciones en su contra, el chantajista ucraniano disfrutaba de un estilo de vida lujoso en Grecia, además de poseer diversas propiedades entre ellas un departamento en la Torre Trump de Chicago.
Pero los día de suerte de este personaje de terminaron y Sklarov de 63 años, fue arrestado el pasado 2 de mayo en Chicago en virtud de diversas acusaciones presentadas por un jurado investigador federal y se tiene programada una audiencia en la Corte Federal del Distrito Sur de Nueva York, para decidir cómo procesar su detención acusado de fraude electrónico y lavado de dinero en ese estado de la Unión Americana.
La Corte neoyorquina formalizó la acusación contra Sklarov señalando un esquema de defraudación entre 2019 y 2024 que incluyó suplantación de identidad, de acuerdo con la investigación el acusado fingía contar con diversas personalidades y operaba una supuesta firma financiera (Astor Trust Company) logrando concretar diversos préstamos respaldado por acciones que posteriormente fueron vendidas sin autorización.
Parte de esos recursos, según las acusaciones de los tribunales europeos y estadunidenses habrían terminado distribuidos entre Vladimir Sklarov, integrantes de su familia y otros presuntos colaboradores.
La acusación presentada en Nueva York describe un esquema internacional basado en empresas de papel, también llamadas empresas fantasma o shell companies que consiste en el uso de entidades legales que solo existen en el papel, sin activos reales ni operaciones comerciales genuinas, para realizar actividades ilícitas.
También se le acusa de usar identidades falsas, transferencias internacionales (fraude electrónico) y operaciones financieras complejas.
Documentos judiciales, señalan que los presuntos fraudes de este personaje lograron mantenerse durante años sin ser detectado completamente por inversionistas y autoridades.
Uno de los fragmentos citados sobre el caso señala. “La acusación presentada en la Corte Federal del Distrito Sur de Nueva York confirma el tamaño del fraude y el sofisticado entramado de identidades falsas, empresas de papel y operaciones internacionales”.
El caso está abierto y las autoridades estadunidenses mantienen las pesquisas sobre las operaciones internacionales ligadas al esquema financiero atribuido al usurpador ucraniano.
El modus operandi, sustentado por las cortes de Mónaco, Gran Bretaña y Nueva York, indican que solicitaba a sus clientes entregar acciones como garantía para obtener créditos millonarios, posteriormente, pese a que los contratos prohibían vender esos títulos las acciones habrían sido transferidas y comercializadas sin autorización.
Las investigaciones apuntan a que el dinero obtenido mediante la venta de esas acciones era enviado a cuentas relacionadas con colaboradores y personas cercanas al empresario.
Además, el Buró Federal de Investigaciones (FBI por sus siglas en inglés) acusa a Sklarov de utilizar identidades falsas durante las negociaciones con inversionistas para ocultar su verdadera identidad.
Entre los nombres mencionados aparecen Gregory Mitchell, Mark Simon Bentley y Thomas Astor-Mellon, falsas identidades utilizadas para acercarse a inversionistas interesados en obtener financiamiento.
Para diversos expertos, la detención de Sklarov en Chicago marca un avance clave en su proceso judicial, mientras se espera que surjan más víctimas potenciales y conexiones internacionales de este defraudador.
La Corte de Nueva York busca de forma legal demostrar que utilizó un prestigio falso para obtener el control de cientos de millones de dólares en acciones, y luego liquidó esos títulos de forma personal para su propio beneficio.
Una forma de vida llena de fraudes que lo estarían llevan a ocupar una celda en el sistema penitenciario de Estados Unidos, uno de los más grandes del mundo.
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