“Solo recuerden que todo lo que hizo Hitler fue legal”.
Martin Luther King
Desde un punto de vista histórico, la premisa planteada en el título es totalmente falsa, por un lado Hitler ya planeaba acabar con el judaísmo mundial desde el día que falleció su madre, Klara, el 21 de diciembre de 1907, y lo declaró formalmente en su libro Mi lucha, publicado en 1925, donde estableció publicitariamente que la única raza humana que podría existir sería la aria.
Pero desde un punto de vista político y circunstancial, sí fue por culpa de un solo judío que inició el holocausto nazi, de Herschel Grynszpan, quien el 7 de noviembre de 1938 cometió el grave error de asesinar a Ernst vom Rath, quien era secretario de la embajada alemana en París, después de este suceso, los nazis le declararon la guerra a los judíos civiles alemanes y austriacos a partir del 9 de noviembre de 1938, le llamaron a ese ataque: “la noche de los cristales rotos”, de ahí iniciaron los asesinatos públicos, las deportaciones a campos de concentración de dichos civiles, siguió el decreto de “la solución final”, y culminó con el holocausto nazi.
Sí, aunque parezca inverosímil, todo este paradigma histórico surgió a partir de la acción criminal de un único judío.
Y hablando del interés de Hitler por acabar con el judaísmo, existe una historia bastante interesante que se narra en la película biográfica de Simón Wiesenthal: “Nunca los olvidé”, en la que los nazis, cuando invaden Polonia estimulados con anfetaminas, llegaron a la universidad judía de Lublin, donde estudiaban religión, y obligaron a todos los alumnos, maestros y rabinos que salieran a la calle para fusilarlos, basándose en las leyes nazis ya aprobadas; salieron todos ellos, los formaron contra la pared, y uno de los nazis burlándose les dijo:
-Ustedes, que siempre bailan y cantan, háganlo para nosotros antes de fusilarlos…
Y todos los judíos, al parecer más de 200, comenzaron a cantar la siguiente canción mientras daban algunos pasos de baile: “jamás van a acabar con nosotros, jamás van a acabar con nosotros”… y les dispararon.
Epílogo: también fue por un solo judío que surgió el cristianismo, el mismo que profesaba Hitler, me refiero, obviamente, a Jesús de Nazaret.