El mercado de almacenamiento de energía solar en América Latina registrará un aumento del 41 % este año
El sector del almacenamiento energético vinculado a la tecnología solar en América Latina vive un momento de notable dinamismo. De acuerdo con las estimaciones del sector, la capacidad de almacenamiento experimentará un crecimiento estimado del 41 % durante 2026, una evolución impulsada por la imperiosa necesidad de dotar de mayor estabilidad a las redes eléctricas, mitigar el riesgo de apagones imprevistos y facilitar la integración masiva de fuentes renovables en la matriz energética regional.
Impulso tecnológico y perspectivas regionales
Durante su intervención en el marco de la feria ExpoSolar Colombia 2026, celebrada en Bogotá, el director de tecnología para América Latina de Solis Ginlong Technologies, Sergio Rodríguez, subrayó que los sistemas de baterías se han posicionado como uno de los nichos de mayor dinamismo dentro de la industria fotovoltaica de la región. El directivo señaló que naciones como Colombia, Panamá, Ecuador, Brasil, México y distintos territorios de Centroamérica y el Caribe encabezan la adopción de estas tecnologías.
Específicamente en el mercado colombiano, la adjudicación de cerca de 100 megavatios (MW) de capacidad de almacenamiento con baterías, concretada en julio de 2026 mediante la más reciente subasta de energías limpias, ha abierto nuevas oportunidades de negocio para desarrolladores, fondos de inversión y proveedores de infraestructura tecnológica.
Dicha licitación incluyó además la asignación de 995 MW adicionales en proyectos de generación solar, lo que afianza al país sudamericano como uno de los polos más activos en materia de transición energética en todo el continente. Estadísticas oficiales del Ministerio de Minas y Energía revelan que, hasta el mes de mayo, el territorio nacional acumulaba 24.447 instalaciones solares en tejidos urbanos e industriales, evidenciando la consolidación de los modelos de autogeneración.
Desafíos normativos y panorama a escala global
A pesar de las proyecciones favorables, los expertos advierten que la industria aún debe superar escollos significativos. Entre los principales obstáculos figuran las trabas regulatorias, los elevados desembolsos iniciales de capital y las limitaciones en el acceso a líneas de financiación competitivas, aspectos que podrían ralentizar el ritmo de expansión en ciertos mercados de la región.
“El almacenamiento era visto hace unos años como una tecnología del futuro. Hoy es una necesidad del presente y uno de los mercados más demandados por empresas, industrias y desarrolladores energéticos”, indicó Rodríguez al recalcar la urgencia de adaptar los marcos normativos.
Este fenómeno en América Latina dialoga directamente con las tendencias observadas a nivel internacional. Según proyecciones de BloombergNEF, las nuevas instalaciones globales de almacenamiento alcanzarán los 158 gigavatios (GW) en 2026, superando los 112 GW registrados el año previo y materializando un incremento del 41,07 %.
Por su parte, el informe Global Solar Market Outlook 2026-2030 elaborado por SolarPower Europe detalla que durante 2025 se agregaron 664 GW de nueva potencia fotovoltaica, situando la capacidad acumulada del planeta por encima de los 3 teravatios (TW). No obstante, las previsiones apuntan a una ligera desaceleración para el cierre de este año, calculando la instalación de aproximadamente 612 GW, lo que supone alrededor de un 8 % menos que la cifra récord del ejercicio anterior.
En paralelo, la Agencia Internacional de Energía (IEA) anticipa que la penetración de las renovables elevará considerablemente la exigencia sobre las redes de transporte, requiriendo sistemas de gestión más inteligentes y flexibles a partir de 2027.
Innovación y soluciones comerciales
En el contexto de la feria especializada en territorio colombiano, la compañía fabricante presentó su gama de equipos denominada SolisStorage, orientada a cubrir las demandas de los sectores comercial e industrial. Entre las novedades sobresalen el sistema integrado EverCore, dotado de una capacidad de 261 kWh, y la estructura modular FlexCore-ID de 80 kWh, concebidas para ofrecer configuraciones versátiles mediante el uso de baterías de litio-ferrofosfato (LFP).
