El misterio del Ursa Major, el carguero ruso hundido cerca de España: ¿llevaba reactores nucleares a Corea del Norte?

Algunas informaciones apuntan a que es posible que militares occidentales atacaran al Ursa Major, que se hundió tras enigmáticas explosiones
Dos desaparecidos y 14 tripulantes trasladados a España tras una “explosión en la sala de máquinas” de un buque ruso
Un buque de carga ruso que sufrió una serie de misteriosas explosiones antes de hundirse finalmente frente a la costa sureste de España hace 17 meses podría haber estado transportando reactores de submarinos nucleares con destino a Corea del Norte, según algunas informaciones.
El Ursa Major, un buque de 142 metros de eslora con bandera rusa propiedad de la empresa Oboronlogistics, vinculada al Estado, navegaba supuestamente de San Petersburgo a Vladivostok, en el extremo oriental de Rusia, cuando se hundió a 62 millas náuticas de la costa de Murcia poco antes de la medianoche del 23 de diciembre de 2024.
Once horas antes, el servicio español de salvamento y seguridad marítima, Sasemar, había enviado un helicóptero, una lancha rápida de rescate y un remolcador al Ursa Major, que había lanzado una llamada de socorro a las 12.53 horas.
Otros barcos de la zona observaron que el buque ruso, que había reducido drásticamente la velocidad en las últimas 24 horas, presentaba una fuerte escora y vieron cómo su tripulación abandonaba el barco. Los tripulantes dijeron a los equipos de rescate que se habían producido tres explosiones en la sala de máquinas del barco.
Los intentos de España por socorrer al Ursa Major se vieron frustrados a las 20:07 horas de esa tarde, cuando llegó un buque de guerra ruso, se hizo cargo de las operaciones y ordenó a las dos embarcaciones de Sasemar que se retiraran a una distancia de dos millas náuticas.
Bengalas y “componentes de reactores nucleares”
Según un documento del Gobierno español publicado hace tres meses en respuesta a preguntas parlamentarias sobre el incidente, el buque de guerra ruso lanzó entonces bengalas sobre el Ursa Major. Un reportaje del periódico murciano La Verdad indicó que las bengalas podrían haberse utilizado para cegar los canales de infrarrojos de los satélites de inteligencia que estaban vigilando el incidente.
Una investigación de la CNN sobre el hundimiento del buque recoge que “se escucharon cuatro señales sísmicas similares… cuyo patrón se asemejaba al de minas submarinas o explosiones en canteras a cielo abierto” justo después de que se lanzaran las bengalas. A las 23:20 horas, el Ursa Major se había hundido y ahora yace a una profundidad de 2.500 metros. Se cree que dos tripulantes fallecieron en las explosiones iniciales, mientras que 14 fueron rescatados.
Aunque el buque transportaba oficialmente “mercancías no peligrosas” —entre ellas 129 contenedores, dos grúas y dos grandes tapas de pozo de mantenimiento—, su ruta y su hundimiento despertaron las sospechas de las autoridades españolas.
Al ser interrogado, el capitán del Ursa Major acabó diciendo a los investigadores españoles que las “tapas de pozo” a bordo de su barco eran “componentes de reactores nucleares similares a los utilizados por submarinos”, pero que no se transportaba combustible nuclear.

Respuesta del Gobierno español a una pregunta parlamentaria fechada el 12 de enero de 2026.
Los investigadores también habían observado en fotografías de satélite dos enormes contenedores azules —cada uno de los cuales se calcula que pesa unas 65 toneladas— en la popa del barco.
“Se trataría, por tanto, de dos cargas casi imposibles de transportar por sinuosas carreteras de Rusia, Kazajistán, Uzbekistán y Afganistán entre las dos ciudades que cubría el Ursa Major”, señala el reportaje de La Verdad. “Esa misteriosa carga no declarada sí justificaría un viaje de más de 15.000 kilómetros por mar entre San Petersburgo y Vladivostok”.
Una fuente familiarizada con la investigación ha declarado a la CNN que el capitán ruso creía que sería desviado al puerto norcoreano de Rason para entregar los dos reactores.
¿Atacado con un torpedo?
Aunque el incidente sigue siendo un misterio, la CNN sugiere que el hundimiento del Ursa Major “podría suponer una intervención poco habitual y de alto riesgo por parte de un ejército occidental para impedir que Rusia enviara una modernización de la tecnología nuclear a un aliado clave, Corea del Norte”. La cadena indicó que el buque ruso zarpó apenas dos meses después de que el líder norcoreano, Kim Jong-un, enviara tropas para ayudar en la invasión de Ucrania por parte de Vladímir Putin.
CNN y La Verdad informan de que un agujero de 50 centímetros por 50 centímetros encontrado en el casco del buque —con el metal dañado hacia el interior— podría haber sido causado por un arma ultrarrápida conocida como torpedo supercavitante.
“Se cree que solo Estados Unidos, algunos aliados de la OTAN, Rusia e Irán disponen de este tipo de torpedo de alta velocidad, que expulsa aire por delante del arma para reducir la resistencia del agua”, afirma la CNN. “La fuente familiarizada con la investigación [española] afirmó que esta había concluido que el uso de un dispositivo de ese tipo encajaría con el tamaño del agujero en el casco del Ursa Major, y que podría haber provocado un impacto silencioso que causara la repentina desaceleración del barco el 22 de diciembre”.
La CNN señala que se había producido una “intensa actividad militar reciente” en torno a los restos del barco, con aviones “rastreadores” nucleares estadounidenses sobrevolando la zona en dos ocasiones durante el último año, y un buque espía ruso provocando otras cuatro explosiones en los restos una semana después de su hundimiento.
Un informe de Oboronlogistics afirmó que el Ursa Major fue víctima de lo que denominó “un ataque terrorista selectivo”.
Se ha contactado con los Ministerios de Interior, Asuntos Exteriores y Defensa de España para recabar sus comentarios.