El nuevo Gobierno de Burnham: más hombres con poder, una ‘halcona’ antimigración y un ministro de Exteriores de izquierdas

Andy Burnham arranca su gabinete con el anuncio de la eliminación del IVA en la factura eléctrica y asegura que el suyo será el Gobierno dominado por la reducción del coste de la vida
Qué puede cambiar en el Reino Unido con Andy Burnham como nuevo primer ministro
El nuevo Gobierno británico liderado por Andy Burnham arrancó este martes con el anuncio de la eliminación del IVA de la factura de la luz. El laborista llega decidido a concentrarse en la agenda doméstica y las demandas de la vida diaria con un Gobierno con menos mujeres en puestos de poder y muchas caras conocidas pese a sus promesas de cambio radical.
“Tenemos que ser un Gobierno comprometido con reducir el coste de la vida”, dijo el nuevo primer ministro en su primera reunión de gabinete. Además de la eliminación del 5% de IVA a partir de octubre, cuando se espera una subida del precio de la luz, Burnham asegura que anunciará una rebaja de los impuestos para bares y restaurantes.
Burnham promete “un antes y un después” en la manera de gobernar el Reino Unido, pero su Ejecutivo no tiene perfiles revolucionarios. El nuevo primer ministro ha despedido a los ministros más poderosos de Keir Starmer, entre ellos a la ministra de Economía, pero se ha quedado con muchos de sus integrantes aunque hayan cambiado de cartera.

La ministra del Interior, Shabana Mahmood, con el nuevo primer ministro, Andy Burnham, este lunes en Downing Street, Londres.
Entre los viejos conocidos están el ministro de Economía, John Healey, que dimitió como ministro de Defensa de Starmer este junio porque consideraba que el Gobierno no había subido suficiente el gasto militar; Ed Miliband, ministro de Exteriores y antiguo líder del Partido Laborista, y Shabana Mahmood, que se queda como ministra del Interior y es tan defensora de la mano dura con los migrantes y residentes extranjeros que volvió a recibir este martes alabanzas de Reform, el partido de extrema derecha.
Exteriores para Miliband
Miliband, que perdió las elecciones de 2015 como líder y ahora era ministro de Energía, representa el ala más a la izquierda del laborismo. Aspiraba a la cartera de Economía, pero la presión de los empresarios temerosos de impuestos y el encarecimiento de la deuda pública británica en los mercados parecen haber convencido a Burnham de que Miliband no era una buena elección.
Por otra parte, alejar a Miliband de Energía puede allanar el camino para que Burnham le dé la vuelta a las políticas de reducción de emisiones contaminantes y acelere las perforaciones de gas y de petróleo del mar del Norte. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ya ha felicitado a Burnham por ese movimiento, aunque todavía no hay detalles de los nuevos planes.

El nuevo ministro de Exteriores británico, Ed Miliband, y el primer ministro, Andy Burnham, en Downing Street, Londres, este lunes.
En Exteriores, Miliband tendrá que enfrentarse como sus predecesores a los vaivenes de la Administración de Estados Unidos. En la década pasada, fue crítico de las intervenciones militares, por ejemplo en Siria. En todo caso, el que tenía más experiencia en Exteriores era su hermano, David Miliband, que fue ministro de esa cartera con Gordon Brown y también había sonado para el puesto en el gabinete de Burnham.
En su primer comentario tras el nombramiento, Miliband mencionó que sus padres llegaron al Reino Unido como refugiados judíos que huían de los nazis y que en el momento actual “los valores de la democracia, el Estado de derecho y la libertad están amenazados como nunca antes”. También destacó que una de sus prioridades es la paz entre Israel y sus vecinos.
Más hombres con poder
El gabinete tiene ahora 12 mujeres y 11 hombres, pero las posiciones más poderosas, como Economía, Exteriores y Defensa, están ocupadas casi exclusivamente por hombres. La mujer más poderosa es Louise Haigh, ahora ministra responsable de la oficina del primer ministro y que dimitió como ministra de Transportes de Starmer cuando se descubrió que había sido condenada hace años por un caso de fraude con un móvil de trabajo que dijo falsamente que le habían robado.
Angela Rayner, la carismática ex vice primera ministra de Starmer que dimitió por haber pagado menos impuestos de los que debía, vuelve al Gobierno, pero con menos poder. Es la nueva ministra de Vivienda y Comunidades Locales, un puesto parecido al que tenía, pero sin la distinción de ser la número dos del Ejecutivo.
Wes Streeting, que dimitió como ministro de Sanidad y amagó con presentarse contra Starmer, será ahora el ministro de Defensa. Yvette Cooper, hasta ahora de Exteriores, pasa a Sanidad.
Hay más ministros que se educaron en colegios privados que los del Gobierno Starmer, según el instituto que compara estas cifras para evaluar la diversidad educativa de los ejecutivos, el Sutton Trust. El 55% de los integrantes del Gobierno de Burnham se graduaron en Oxford o en Cambridge, la Universidad del nuevo primer ministro, que estudió Literatura. Los graduados en una de estas dos universidades eran el 38% en el caso del primer equipo de Starmer.
“El nuevo gabinete es menos representativo que el primero de Keir Starmer, que era el más representativo documentado hasta ahora en términos de educación”, dice el grupo.
Público escéptico
Los cambios en las carteras y la promesa de un mensaje más claro de Burnham han sido recibidos con cierto optimismo en el partido y los sindicatos, pero cualquier Gobierno lo tiene difícil ante un electorado que tiene una opinión desfavorable de políticos de todo el espectro ideológico.
“Para la gente de Westminster, del Gobierno y de la administración pública, el nuevo Gobierno parece que tiene más dirección, más intención”, explica a elDiario.es Sam Freedman, experto en políticas públicas y autor del libro Failed State sobre los males del Estado británico. “El público es muy escéptico con la política en general y no le presta mucha atención. Probablemente, le den una oportunidad, pero su nivel de confianza y escepticismo es tan alto en este momento que será difícil para cualquiera impresionarlos”.
Según la última encuesta de intención de voto de YouGov, Reform sigue liderando las preferencias de los británicos, si bien sube el Partido Conservador. El Partido Laborista está en tercera posición, pero, por primera vez desde hace año, más cerca de los otros dos, dentro del margen de error, según la encuestadora. El sondeo se hizo antes de la dimisión de Starmer.
