Una trayectoria marcada por la exposición mediática y el esoterismo
Antes del trágico desenlace que conmocionó a la opinión pública, la existencia de Farath Coronel transcurría entre la alta exposición en plataformas digitales, los reflectores de la televisión y una profunda incursión en el ámbito místico. Su presencia era habitual en diversos espacios de entretenimiento y comunicación, donde se consolidó como una figura mediática multifacética.
Su faceta profesional abarcaba disciplinas como la videncia, la numerología, la cartomancia y la guía espiritual. Gracias a estas ocupaciones, logró consolidar una comunidad de seguidores y colaboró de manera constante en producciones televisivas y radiofónicas de gran alcance, destacando su participación en el matutino Hoy, así como en la gestión de sus propios contenidos y proyectos independientes.
Lujos, colecciones místicas y labores altruistas
En el plano personal, la conductora exhibía cotidianamente los destellos de un entorno caracterizado por la comodidad y los bienes materiales de alto valor. A través de sus perfiles en internet, compartía estampas de su residencia, viajes y encuentros con figuras del medio artístico, además de presumir diversos galardones obtenidos a lo largo de su carrera profesional.
Asimismo, su espacio privado albergaba una serie de complejos altares dedicados a entidades y personajes de devoción popular como la Santa Muerte, Eleguá, Raquelita y Jesús Malverde, reflejando el sincretismo que caracterizaba sus creencias personales y su práctica esotérica diaria.
Más allá de su faceta esotérica y su gusto por el lujo, Coronel también canalizó parte de su influencia hacia la asistencia comunitaria. La fallecida guía espiritual impulsó la creación de la Fundación Farath Coronel A.C., una asociación civil concebida con el propósito específico de ofrecer asistencia y recursos a sectores vulnerables, particularmente a personas que viven con VIH.
El hallazgo y las investigaciones en curso
El giro definitivo en la historia ocurrió el 4 de septiembre de 2026, fecha en la que Farath Coronel fue hallada sin vida al interior de su domicilio ubicado en el fraccionamiento Bosques del Lago, Cuautitlán Izcalli, en el Estado de México. El cuerpo fue localizado luego de que un familiar directo decidiera trasladarse a la propiedad tras la persistente falta de respuesta a sus comunicaciones telefónicas.
Tras el descubrimiento, las autoridades ministeriales del estado abrieron una carpeta de investigación formal para esclarecer los motivos y las condiciones exactas que rodearon su fallecimiento, mientras continúan recabando indicios y testimonios que permitan esclarecer este suceso que ha generado profunda consternación en el ámbito artístico y espiritual.
