Por Juan Gómez
Desde las aulas de nivel básico en Zumpango, Estado de México, el talento tecnológico ha comenzado a trascender fronteras. Profesores y alumnos han desarrollado iniciativas de ingeniería que hoy sirven como referentes de innovación educativa a escala internacional.
Durante el ciclo escolar más recento, dos delegaciones escolares conformadas por jóvenes del Centro Escolar Landau y de la Escuela Secundaria 315 Torres Quintero cruzaron el mundo para representar a México en el Asia Pacific Open Championship 2026, un certamen global perteneciente a la FIRST LEGO League.
Este circuito promueve el aprendizaje práctico en disciplinas conocidas como STEM por sus siglas en inglés, abarcando ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas. En esta edición, el evento giró en torno a la temática titulada Unearthed, enfocando los desafíos tecnológicos hacia labores de excavación, exploración y hallazgos arqueológicos.
Tras su paso por territorio oceánico, los contingentes escolares regresaron al país con importantes galardones y aprendizajes invaluables. Por su parte, los integrantes del equipo Jaguares Landau se hicieron acreedores al Premio a la Motivación, mientras que el club denominado InvestigaTorres conquistó el tercer lugar en el rubro de Core Values.
La constancia y el esfuerzo de los Jaguares Landau
El camino hacia Sídney comenzó tras superar diversas etapas eliminatorias a nivel regional. Aunque la noticia generó sorpresa y nerviosismo entre los alumnos, el deseo por mostrar su capacidad técnica prevaleció en todo momento.
Este club tecnológico opera desde hace tres años como un esquema de tiempo completo, diseñado específicamente para impulsar las habilidades analíticas de sus participantes mediante dinámicas que combinan el rigor académico con la creatividad.
“Como que no te la crees y la sensación que tuvimos allá fue muy agradable. Todos los equipos, los chicos con los que estuvimos conviviendo de distintos países”, así recuerda el viaje Fernanda Zamora, capitana del conjunto escolar.
“Nos sentimos muy alegres, después nos dimos cuenta de que era algo muy grande”, comparte Alonso Galindo, responsable de la estrategia de misión y entusiasta de la arqueología, disciplina central del torneo.
La justa internacional reunió en julio pasado a representantes provenientes de 56 países, quienes compitieron en apartados especializados como diseño de mecanismos autónomos, propuestas de innovación, evaluación de valores fundamentales y ejecuciones prácticas en la pista de retos.
Talento con sello mexiquense en Oceanía
La convivencia con estudiantes de diversas nacionalidades dejó una huella profunda en los menores. Diana Oscós, directora del Centro Escolar Landau, enfatizó que este tipo de vivencias transforman la visión del mundo que poseen los jóvenes a temprana edad.
Durante una de las fases de evaluación práctica, los jueces externaron su reconocimiento al desempeño del grupo. “Sus chicos no se rinden, tienen garra”, recuerda la docente sobre los comentarios recibidos.
En tanto, Roberto Muñoz, entrenador principal de la escuadra, subrayó que el intercambio multicultural y la disciplina constante fueron factores determinantes para obtener el galardón de motivación. A su juicio, la enseñanza basada en metodologías STEM permite modernizar las aulas y sustituir los esquemas tradicionales por modelos dinámicos.
Innovación inspirada en el inframundo teotihuacano
El representativo de la Secundaria 315, conocido como InvestigaTorres, logró concretar su viaje gracias al apoyo financiero de patrocinadores y autoridades estatales. Sin embargo, debido a restricciones administrativas en los permisos de viaje, únicamente cinco de los 18 integrantes originales pudieron trasladarse al extranjero.
Esta agrupación estudiantil cuenta con una trayectoria de siete años y se consolida como un pilar en la enseñanza tecnológica, formando parte además de la red de escuelas asociadas a la Unesco en México.
Para Ixchel Estrada, alumna de segundo grado, la experiencia estuvo marcada por la incredulidad inicial. “Impacta, no te la crees. Sientes una presión grande, pero a la vez es una experiencia muy bonita”, relata sobre el reto de portar la representación nacional. Su proyecto insignia consiste en el desarrollo de “Serch”, un dispositivo robótico diseñado para colaborar en las tareas del arqueólogo Sergio Gómez Chávez dentro de la zona arqueológica de Teotihuacán.
Por su parte, Marjorie Escarcia describió la travesía como un choque cultural enriquecedor que transformó sus métodos de colaboración y su perspectiva personal.
El profesor Aldo García, coach del equipo, detalló que el investigador facilitó el acceso al túnel ubicado bajo el Templo de la Serpiente Emplumada y prestó un par de unidades robóticas utilizadas en sus labores científicas para el análisis de los estudiantes.
El prototipo exploratorio denominado “Serch” se encuentra en la etapa final previa a su entrega oficial para asistir en las excavaciones reales, mientras que el club continúa preparando a las siguientes generaciones de inventores.
“El pensamiento crítico lo desarrollamos a través de este tipo de metodologías STEM que nos ayudan a tomar mejores decisiones para nuestro bienestar, el de nuestra familia y el de toda nuestra comunidad”, concluyó el docente y asesor de física.
