Una jornada de intensa preocupación se vivió en el espacio aéreo europeo después de que siete vuelos comerciales fueran blanco de amenazas de bomba falsas. La situación obligó a movilizar de manera inmediata los dispositivos de emergencia en múltiples aeropuertos del continente durante las primeras horas de la mañana del martes.
Rutas afectadas en varios países
Las advertencias afectaron a aeronaves que habían despegado desde Inglaterra, Italia, Irlanda, Dinamarca y Portugal. Los destinos previstos de estos trayectos abarcaban diferentes puntos clave en España, Polonia, Italia y Bulgaria, generando despliegues policiales sin precedentes en las terminales receptoras.
Dos de los aparatos tenían como destino final la capital polaca. Uno de ellos, un avión de la aerolínea LOT que cubría la ruta entre Londres y el aeropuerto Chopin de Varsovia, tuvo que ser desviado de urgencia hacia el aeródromo de Warsaw/Modlin.
La gestora aeroportuaria local detalló que a las 09:54 horas se anunció una alarma relacionada con una amenaza de bomba a bordo de un avión en el trayecto Londres Heathrow (LHR) a Warsaw Chopin (WAW). El aparato, un Boeing 737 MAX con 181 personas a bordo, tocó tierra a las 10:01 horas.
Tras el aterrizaje, la aeronave fue conducida a una zona de aislamiento a la espera de las directrices de los equipos de desactivación de explosivos. Aunque el aeropuerto debió suspender temporalmente sus operaciones, los pasajeros completaron el desembarque bajo estrictos protocolos adicionales de seguridad.
Desvíos y normalidad en otros destinos
Un segundo vuelo con rumbo a Varsovia, operado por la compañía SAS y procedente de Copenhague, también recibió un aviso similar. No obstante, en esta ocasión la aeronave completó su llegada con total normalidad y los viajeros pudieron descender sin mayores contratiempos.
La portavoz de SAS, Alexandra Lindgren Kaoukij, confirmó a la agencia de noticias Ritzau que se había “recibido una amenaza”, aunque evitó dar detalles sobre la naturaleza de la misma. La aerolínea centró sus esfuerzos en la asistencia a los pasajeros y tripulantes, derivando toda la investigación hacia las autoridades policiales.
Paralelamente, un vuelo de la compañía Ryanair procedente de Manchester activó las alarmas en el Aeropuerto Internacional de la Regiónd de Murcia tras recibir un aviso de artefacto explosivo a bordo, lo que motivó la constitución inmediata de un comité de crisis.
Despliegue en España y Bulgaria
Fuentes del Gobierno español confirmaron que el avión aterrizó en suelo murciano a las 10:50 horas, momento en el que se desplegó un vasto operativo integrado por servicios de emergencia, agentes de la Policía Nacional y especialistas de los TEDAX.
El pasaje, compuesto por 114 pasajeros y siete tripulantes, abandonó la aeronave para someterse a los controles pertinentes. Los artificieros inspeccionaron minuciosamente el interior del aparato para descartar cualquier peligro real.
Situaciones similares se registraron en Bulgaria e Italia. En Sofía, dos aeronaves procedentes de Bérgamo y Dublín fueron desviadas a zonas de estacionamiento remoto. Las autoridades búlgaras rectificaron un error inicial sobre el origen de uno de los vuelos, aclarando que nunca partió de territorio israelí.
El secretario jefe del Ministerio del Interior búlgaro, Lyubomir Nikolov, declaró a la radio pública BNR que “por el momento, no hay información sobre intenciones o acciones terroristas específicas”, anunciando al mismo tiempo un reforzamiento general de la vigilancia en todas las infraestructuras aeroportuarias.
