Gael García Bernal clausura la Seminci reflexionando sobre el poder y la masculinidad latinoamericana
La ciudad española de Valladolid fue el escenario elegido por el reconocido actor y director mexicano Gael García Bernal para mostrar su más reciente trabajo cinematográfico titulado «Hombre al agua». Esta producción funcionó como la obra encargada de clausurar de manera oficial la 71ª edición de la Semana Internacional de Cine de Valladolid (Seminci).
Una sátira política de profundo calado social
Durante su encuentro formal con los medios de comunicación acreditados en el certamen, el cineasta y protagonista detalló que el largometraje funciona como una mordaz sátira centrada en los privilegios socioeconómicos, las profundas brechas de clase y la inminente crisis que atraviesa la masculinidad en la región latinoamericana. Su intención primordial consistió en fusionar el humor con la elocuencia de la crítica política.
«Fue un ejercicio colectivo, pero que parte de mis inquietudes y curiosidades más profundas. A partir de ahí intenté armar una fábula en torno a varios temas que me interesan: la crisis de la masculinidad, la soledad, una separación, el cuerpo político de Latinoamérica hoy en día, todo eso está en la película», señaló el realizador durante su intervención ante la prensa.
Argumento y un elenco internacional de primera línea
La trama sigue de cerca a Camilo, un salvavidas de origen cubano encarnado por el propio García Bernal, quien logra salvarle la vida a un acaudalado empresario mexicano de morir ahogado. Como gesto de agradecimiento, el millonario decide integrarlo en su círculo íntimo, introduciéndolo de lleno en un universo de lujos desmedidos que rápidamente expone oscuras dinámicas de control y manipulación psicológica.
Este proyecto, que vio la luz por primera vez a modo de estreno mundial en el prestigioso Festival de Venecia, presume un reparto coral de gran nivel en el que participan intérpretes de la talla de Esmeralda Pimentel, Débora Nascimiento, Manuel García Rulfo, Natalia Oreiro y Jorge Salinas. Asimismo, destaca la participación del astro boricua Ricky Martin, quien funge como uno de los productores ejecutivos del filme.
Respecto a la decisión creativa de dotar a su personaje principal de nacionalidad cubana, el director indicó que dicho matiz surgió orgánicamente durante el proceso de escritura, aportando matices de gran riqueza narrativa. «Como mexicano tengo una relación cercana con Cuba y que el personaje fuese de allí le daba una complejidad que lo vuelve más interesante», apuntó.
Retorno a la dirección y referentes cinematográficos
Con este trabajo, el intérprete de cintas emblemáticas como «Amores perros», «Y tu mamá también» y «Diarios de motocicleta» retoma la silla de director de largometrajes tras haber comandado con anterioridad los filmes «Déficit» (2007) y «Chicuarotes» (2019). Para esta ocasión, el guion se edificó en colaboración estrecha con el reconocido dramaturgo argentino Mariano Pensotti.
El trasfondo político de la obra se gestó en una época muy particular, específicamente cuando el actual mandatario de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, se encontraba privado de su libertad. «Me plantee hacer una anti-telenovela, como si Globo le encargase a Carl Dreyer una telenovela sobre la época sindical de Lula», especificó al referirse al abanico de influencias que moldearon el resultado final.
Además, el autor reconoció que la atmósfera general del largometraje bebe directamente de la profunda admiración que profesa hacia el legendario director aragonés Luis Buñuel y hacia el célebre guionista Jean-Claude Carrière.
«Soy más optimista que pesimista. Quiero ver la luz siempre y me aferro a la pregunta abierta de la película, quería hacer la película que le gustara a Luis Buñuel y Jean-Claude Carrière», concluyó.
Un cierre marcado por la solemnidad en Valladolid
La proyección de «Hombre al agua», programada fuera de concurso, puso el broche de oro al itinerario oficial del certamen cinematográfico en el histórico Teatro Calderón de Valladolid. No obstante, la organización decidió cancelar tanto la tradicional gala de clausura como el desfile por la alfombra roja, adoptando una postura de riguroso luto en memoria de las víctimas mortales del trágico accidente ferroviario registrado recientemente en la provincia española de Toledo.
