Una disculpa inédita en los informativos
El colapso del bloque político del expresidente Aleksandar Vucic tras 12 años de hegemonía ha provocado un terremoto institucional en los medios de comunicación del país balcánico.
Durante la primera emisión de noticias en la región de Voivodina, el ente público RTV reconoció abiertamente las décadas de manipulación y parcialidad informativa que marcaron la línea editorial del canal.
“Durante muchos años, el servicio público no ha cumplido su función. Se silenciaba información, se hacía la vista gorda, se informaba de manera unilateral y sin espíritu crítico. No se formulaban las preguntas correctas o, directamente, no se planteaba ninguna pregunta. Y por esta razón debemos una disculpa a la audiencia”, transmitió el presentador ante los espectadores.
Dimisiones y exigencias de independencia
El triunfo electoral de la Lista Estudiantil, surgida de las masivas movilizaciones ciudadanas que desafiaron al Ejecutivo durante un bienio, precipitó la salida de los principales responsables de la cadena regional.
El director en funciones del primer programa, Nenad Ćaćić, presentó su renuncia formal a petición de los propios trabajadores y de la dirección general, un cese largamente demandado por el sindicato Nezavisnost.
Por su parte, la coalición emergente emitió un pliego de condiciones en el que exige la despolitización total del sector público y la destitución inmediata de los directivos afines al antiguo régimen nacionalista.
“Los ciudadanos tienen derecho a una información veraz, completa e imparcial. Exigimos que las instituciones rindan cuentas y que la radiotelevisión pública quede libre de influencias políticas”, recalcó la formación política a través de una carta abierta.
Un contexto de acoso a la prensa libre
La etapa de Vucic se caracterizó por la asfixia sistemática del pluralismo informativo, relegando a los pocos medios independientes a una situación de extrema vulnerabilidad y constante hostigamiento institucional.
Las calles de la capital albergaban consignas difamatorias contra canales críticos como N1, en un clima donde el propio periodismo independiente era señalado públicamente desde las altas esferas del poder.
Esta transformación en los medios públicos recuerda a los recientes procesos de apertura democrática vividos en Hungría y Polonia, donde la caída de los gobiernos autoritarios dio paso a la restitución de la libertad de expresión y a históricas peticiones de perdón a la ciudadanía.
