Un reconocimiento a la vocación y al legado docente
Como un tributo permanente a una vida entregada por completo a la labor pedagógica y a la preparación de numerosas generaciones de profesores, las autoridades educativas y sindicales llevaron a cabo la develación oficial de la placa que inscribe al Prof. Antonio Becerra Gaytán dentro de la Rotonda de los Maestros Ilustres del Municipio de Chihuahua.
Durante la ceremonia solemne, el liderazgo del sindicato expresó la relevancia de honrar a los pilares de la instrucción pública en la región. En representación de los más de 55,000 agremiados a la Sección 8 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), el Secretario General, Prof. Eduardo Antonio Zendejas Amparán, destacó el valor de reconocer a quienes han dejado una huella perdurable en la educación y en la vida del magisterio chihuahuense.
Orígenes y sólida formación académica
La trayectoria del homenajeado comenzó en su tierra natal. Antonio Becerra Gaytán vio la luz por primera vez en la ciudad de Chihuahua el 19 de abril de 1933, fecha que marcó el inicio de una existencia profundamente ligada al desarrollo intelectual y social de la comunidad.
Su preparación profesional se cimentó en instituciones emblemáticas de la región. Se formó en las aulas de la Escuela Normal Nocturna de Chihuahua y posteriormente continuó su especialización en la Escuela Normal Superior José E. Medrano, donde cursó con éxito la especialidad en Psicología, herramientas que le permitieron comprender de mejor manera el proceso de aprendizaje de sus alumnos.
Una trayectoria que abarcó todos los niveles educativos
El impacto pedagógico del profesor Becerra Gaytán no se limitó a un solo sector, sino que su labor docente abarcó distintos niveles e instituciones: impartió clases en el Colegio Palmore y la Escuela Industrial para Señoritas; fue maestro de primaria y director de la Escuela Primaria Guadalupe Victoria número 531, y desde 1961 formó futuros docentes en la Escuela Normal del Estado de Chihuahua.
Su vocación multioficio lo llevó también a las aulas universitarias y de nivel medio superior. Asimismo, impartió cátedra en la Escuela de Filosofía y Letras, la Escuela de Enfermería y la Preparatoria de la Universidad Autónoma de Chihuahua, entre otras instituciones. Su labor educativa trascendió el aula: se le recuerda por convivir con sus estudiantes y enseñar, mediante el ejemplo, el trabajo en equipo, la toma de decisiones y el respeto.
Compromiso sindical y emotivo respaldo familiar
Además de su destacada labor frente a los grupos escolares y su cercanía con el alumnado, su compromiso con el magisterio incluyó una activa participación en la vida sindical, lo que provocó un amplio reconocimiento entre el gremio magisterial a lo largo de las décadas.
Este importante homenaje institucional estuvo arropado por el cariño de sus seres queridos. El reconocimiento fue acompañado por su familia, incluida su esposa, la señora Obdulia Ramírez Orozco, y sus siete hijos, quienes presenciaron con orgullo la perpetuación del apellido familiar en la historia educativa del municipio.
Con la develación de la placa, se honra una trayectoria que unió la educación primaria, la formación normalista y la enseñanza universitaria.
Para la posteridad, Antonio Becerra Gaytán es recordado como un formador de formadores que educó desde el aula, enseñó con el ejemplo y contribuyó a despertar en sus estudiantes el interés por aprender y transformar su realidad.
