Exclusión de testimonio en el proceso judicial
Un juez federal ordenó al Ministerio Público abstenerse de integrar como elemento de prueba la declaración de Zuany P. dentro de la causa legal que se sigue en contra del exfiscal César J. M., quien actualmente cuenta con una orden de aprehensión vigentes. La medida se adoptó luego de que la defensa legal argumentara que el uso de dicho testimonio violaría flagrantemente las garantías procesales de defensa adecuada y el principio de no autoincriminación.
Durante el desarrollo de la audiencia, los abogados defensores puntualizaron que el compareciente rindió su testimonio original cuando aún ostentaba la calidad jurídica de testigo; sin embargo, su situación legal cambió posteriormente. La defensa advirtió que pretender validar esa declaración en el escenario actual representaría “darle vuelta a la ley y un fraude a la ley”. En contraparte, los representantes de la Fiscalía intentaron justificar la validez del documento al asegurar que fue recabado antes de la modificación en el estatus del involucrado, recordando además que el declarante se desempeñaba como fiscal de Operaciones Estratégicas, área directamente relacionada con los hechos investigados.
Detalles del trágico accidente en la zona serrana
Como parte del desahogo de pruebas, el Ministerio Público expuso los antecedentes en torno al siniestro vial registrado aproximadamente a la 1:50 de la madrugada del 19 de abril. En este percance, el vehículo oficial en el que se trasladaba el director de la Agencia Estatal de Investigación, Pedro R. C. C., se precipitó a un barranco durante un desplazamiento de convoy con rumbo a Guachochi.
El accidente cobró la vida del alto funcionario, del agente Manuel G. M. M. y de otras dos personas. Los informes periciales detallaron que el trayecto consistía en un camino de terracería caracterizado por curvas pronunciadas, carriles sumamente estrechos y una visibilidad severamente limitada por la acumulación de polvo. En el fondo del precipicio las autoridades ubicaron la camioneta totalmente incinerada, cuatro cuerpos sin vida, además de bidones con combustible y armamento diverso.
Los peritos encargados de procesar la escena indicaron que las diligencias técnicas se prolongaron desde las 3:00 hasta las 7:10 horas, debido a las complicaciones geográficas, la distancia y la escasez de especialistas en la región. Entre los indicios asegurados destacaron una pistola Glock 34 junto con otras armas cortas y largas. Los restos mortales fueron evacuados por tierra hacia Guachochi y posteriormente trasladados por vía aérea a la ciudad de Chihuahua.
Testimonios sobre la presencia de extranjeros en el operativo
La audiencia también arrojó testimonios que apuntan a la presencia de personas ajenas a la corporación policial durante el despliegue operativo. Un elemento declaró haber visto el 15 de abril en las instalaciones del C4 un automóvil particular de color gris operado por un individuo con apariencia extranjera, así como a dos hombres vestidos completamente de negro, con el rostro cubierto y chalecos tácticos, acompañando al director Pedro R. C. C.
De acuerdo con el relato del elemento, los sujetos intentaban comunicarse en español, pero su acento delató su origen estadounidense, motivo por el cual entre los agentes comenzaron a referirse a ellos como “gringos”, sumando un total de tres personas involucradas según supo más tarde, aunque él solo visualizó a dos directamente.
Finalmente, otro efectivo policial declaró haber recibido la orden de preparar equipaje para cinco días sin conocer el destino final de la misión. Explicó que el convoy partió rumbo a la zona serrana tras recibir el reporte sobre el hallazgo de un narcolaboratorio. Al emprender el regreso, la unidad del director encabezaba la marcha y, al percatarse del accidente, descendió para brindar auxilio, encontrando únicamente el vehículo en llamas y los cuerpos dispersos. Tras la presentación de estas evidencias y la resolución judicial sobre el testimonio de Zuany P., la audiencia entró en un receso a las 12:54 horas.
