Las recientes precipitaciones registradas en territorio chihuahuense han generado un impacto positivo, aunque sumamente discreto, en los niveles de almacenamiento de los principales embalses de la región, según dio a conocer la Junta Central de Agua y Saneamiento (JCAS).
Un repunte moderado en los embalses principales
Durante una entrevista telefónica, el titular de la dependencia estatal, Mario Mata, explicó que las aportaciones de agua derivadas de las lluvias recientes han permitido un cambio favorable en las reservas hídricas del estado, si bien este fenómeno aún no se refleja de manera sustancial en el volumen total acumulado.
El funcionario especificó que uno de los casos más representativos es el de la presa La Boquilla, la cual muestra un avance cercano al 28 por ciento de su capacidad total. Este porcentaje equivale a un almacenamiento de 792 millones de metros cúbicos, una cifra que, en términos físicos, se tradujo en un incremento de apenas 12 centímetros en el nivel del cuerpo de agua.
La situación en la presa Las Vírgenes
Por otro lado, la presa Francisco I. Madero, popularmente identificada como Las Vírgenes, presenta un panorama cuantitativamente distinto debido a su proporción, situándose al 52.86 por ciento de su capacidad máxima. Esto representa un volumen retenido de 176 millones de metros cúbicos.
Al respecto, el director de la JCAS reconoció que la diferencia observada tras las precipitaciones es sumamente reducida, pero insistió en que el factor verdaderamente alentador radica en el inicio de la temporada de lluvias y el hecho de que el volumen acumulado experimentó un repunte positivo en lugar de continuar con la tendencia a la baja.
Garantizan el suministro para el ciclo agrícola
A pesar de que el incremento en las reservas ha sido calificado por las propias autoridades como casi imperceptible, el titular de la junta estatal de agua aseguró que las medidas operativas se mantendrán firmes en beneficio del sector productivo local.
En este sentido, se confirmó que las autoridades estatales continuarán aplicando sin modificaciones el esquema establecido para la distribución de agua destinado al ciclo agrícola en curso, buscando equilibrar el uso eficiente del recurso disponible con las necesidades prioritarias del campo chihuahuense ante la persistente sequía.
