Nuevos horizontes culinarios en el sur de la capital con la apertura de un innovador espacio gastronómico
La reciente apertura de DOMO Perisur redefine la experiencia de salir a comer en la Ciudad de México, transformando una simple comida en un recorrido prolongado donde la arquitectura, el diseño y los sabores convergen para ofrecer una alternativa ideal para quienes disfrutan de alargar los encuentros.
Durante su evento inaugural, los asistentes pudieron comprobar que el concepto está diseñado para transitar sin prisas entre diferentes ambientes, uniendo la degustación de platillos exclusivos, bebidas de autor y el placer de una buena charla en un entorno vanguardista.
Diez opciones culinarias para todos los gustos
El núcleo de este nuevo punto de encuentro en la zona sur radica en su variedad. El complejo alberga diez conceptos gastronómicos cuidadosamente seleccionados que permiten explorar múltiples corrientes culinarias y estilos:
- Vera
- Ladurée
- Barlow Piano Bar
- Kumoto
- Ludlow
- Bucra Coffee
- Ultramarinos de Fran
- Nicos
- Loma Linda
- Joe & The Juice
Lejos de la dinámica tradicional de elegir un solo sitio, la propuesta arquitectónica y de hospitalidad invita a los visitantes a decidir qué se antoja según el momento del día. Desde un café por la tarde hasta repostería fina para acompañar la tertulia, comidas formales para compartir o cocteles para extender la convivencia.
Esta integración demuestra que la oferta culinaria y el diseño interior operan en total sintonía, permitiendo que la atmósfera y la iluminación modifiquen el plan inicial conforme avanza la visita.
Ubicación y coordenadas de este nuevo referente
Este polo culinario se encuentra situado en el segundo piso del Centro Comercial Perisur, localizado específicamente en Anillo Periférico Sur 4690, dentro de la zona de Jardines del Pedregal en la Ciudad de México.
Gracias a su estratégica localización y a la diversidad de su oferta, el recinto se posiciona rápidamente como una de las alternativas más atractivas para diseñar un itinerario que comience con una bebida caliente y evolucione de manera natural hacia una larga sobremesa.
Y es precisamente esa vocación por la permanencia lo que define la experiencia, recordando que en este lugar el itinerario no concluye con el último plato, sino que perdura en la atmósfera y en el clásico “¿nos quedamos otro rato?” que prolonga cualquier reunión.
CONTENIDO HECHO EN COLABORACIÓN CON LIVERPOOL
