Factores estacionales que potencian la llegada de fauna nociva
El penúltimo mes del año reúne una serie de condiciones ambientales y sociales ideales para la multiplicación de insectos y roedores en hogares y establecimientos comerciales del país. De acuerdo con Emmanuel Rosales, especialista en manejo sustentable de fauna nociva de SIFSA, la persistencia de la humedad ambiental se cruza con el descenso de las temperaturas y el inicio de los frentes fríos.
A este escenario climático se suma la acumulación orgánica derivada de las festividades del Día de Muertos y el incremento masivo en la actividad comercial generado por la llegada de las primeras partidas de aguinaldos y la cercación de eventos de compras a gran escala.
El impacto de los frentes fríos y la derrama comercial
Las previsiones climáticas emitidas por el Servicio Meteorológico Nacional apuntan a la llegada de 56 frentes fríos y cerca de 32 sistemas frontales, los cuales podrían incluir tormentas invernales en las regiones norte y noroeste del territorio nacional. Este fenómeno impulsa a que diversas especies busquen refugio en construcciones humanas.
Por otro lado, la actividad comercial masiva representa un vector crítico de movilización. Mientras el evento de descuentos de 2024 dejó una cifra récord de 219 mil millones de pesos —superando por 46 mil millones al periodo anterior—, las expectativas para las fechas recientes estimaban rebasar los 235 mil millones de pesos. “Cada compra implica cajas, tarimas y bodegas y es ahí donde viajan las plagas. Las principales que impactan México durante la temporada de frío son los insectos y roedores, que buscan refugio en lugares cálidos y húmedos», señaló el experto.
El peligro oculto en los empaques de cartón
Uno de los llamados de atención más enfáticos de la industria especializada recae sobre el uso masivo de cajas de cartón durante las temporadas de ofertas. Estos materiales no solo ofrecen resguardo físico a insectos como las cucarachas, sino que sus canales internos funcionan como fuentes de alimento y retienen feromonas que facilitan la agrupación de los ejemplares.
La experiencia en campo demuestra que los productos cotidianos, incluidos los alimentos empaquetados y las bebidas, pueden transportar especies como la cucaracha alemana (*Blattella germanica*) debido al almacenamiento prolongado en bodegas y vehículos de transporte. La presencia de estos vectores sanitarios incrementa de forma directa el riesgo de contraer patologías graves: las cucarachas están asociadas con la transmisión de salmonelosis y disentería, mientras que los roedores fungen como transmisores de leptospirosis y hantavirus.
Recomendaciones para proteger hogares y negocios
Ante este panorama, biólogos y personal técnico sugieren adoptar medidas preventivas estrictas, especialmente en sectores vulnerables como la industria restaurantera y de hospitalidad. “Un solo lote contaminado puede significar cierre por COFEPRIS, merma y pérdida de reputación”, advirtieron los especialistas.
Entre las directrices principales destacan evitar el almacenamiento prolongado de cartón acumulado, mantenerlo alejado de las paredes en áreas secas y ventiladas, e inspeccionar rigurosamente los empaques antes de permitir su ingreso a las instalaciones. Para el control definitivo, los profesionales promueven la implementación del Manejo Integrado de Plagas (MIP), una estrategia que combina métodos preventivos no químicos con el uso focalizado de sustancias de baja toxicidad.
