Tribunal de Washington tumba de forma definitiva el caso contra el exatleta David Hearn
Un tribunal de Washington DC ha dictado este jueves el cierre definitivo del proceso penal abierto contra un antiguo deportista olímpico. La medida frena las pretensiones de la Casa Blanca, que impulsaba una supuesta conspiración de sabotaje para desviar la atención sobre fallas estructurales en un emblemático estanque de la capital.
Un fallo judicial que bloquea nuevos procesos
El magistrado Todd Edelman, perteneciente al Tribunal Superior de DC, ha ordenado desestimar los cargos contra el piragüista David Hearn bajo la modalidad “con perjuicio”. Esta resolución legal impide de manera categórica que la fiscalía federal intente reactivar el expediente en el futuro, frenando la presión ejercida desde el entorno presidencial.
La decisión judicial llega tras varias semanas de análisis y desmonta el relato oficial impulsado por el Gobierno. Mientras altos cargos insistían en la teoría de una banda de vándalos, los informes técnicos demostraron que el deterioro respondía a una ejecución apresurada de las obras, adjudicadas de manera directa por un coste de 16 millones de dólares.
Contradicciones entre la fiscalía y la Casa Blanca
A pesar de que la fiscal federal para el distrito de Columbia, Jeanine Pirro, decidió archivar la causa el pasado 31 de julio al comprobar la inocencia del acusado, miembros de la administración mantuvieron las acusaciones. Ante este repliegue, el presidente Donald Trump criticó públicamente la actuación de Pirro, señalando que “se había atascado” y “se había plegado como un paraguas”.
El giro de la fiscalía se sustentó en nuevas evidencias aportadas por el Departamento del Interior, las cuales confirmaron que el revestimiento del estanque presentaba fallas de origen por una instalación deficiente. Las prisas por inaugurar el proyecto de cara al 250 aniversario de Estados Unidos propiciaron los daños materiales que inicialmente se intentaron atribuir a terceros.
La versión del exatleta y la reacción legal
David Hearn, de 67 años y con una trayectoria que incluye su participación en tres citas olímpicas, explicó que el 19 de junio circulaba en bicicleta cuando observó un fragmento del revestimiento desprendido. Aunque admitió haber tocado brevemente el material, aseguró que acató de inmediato las indicaciones de un operario del parque para soltarlo.
El exdeportista afrontaba acusaciones por un delito de destrucción de propiedad, una falta grave que contemplaba penas de hasta 10 años de prisión. Tras conocerse la sentencia, la defensa legal calificó la resolución como “una victoria para el Estado de derecho y para un estadounidense inocente que busca justicia”.
En un comunicado oficial, los representantes jurídicos subrayaron: “Esta administración decidió llevar a cabo un proceso judicial injusto contra el señor Hearn. No debería tener más oportunidades de ejercer el poder de la acusación penal contra alguien a quien nunca se debería haber procesado”.
